Vijñāna Bhairava Tantra
30/12/2025Puedes consultar el texto original en este enlace:
Vijñāna Bhairava Tantra
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El Vijñāna Bhairava Tantra es un texto fundamental del shivaísmo de Cachemira y pertenece a la tradición tántrica no dual conocida como Trika. Está escrito en sánscrito y adopta la forma de un diálogo entre Bhairava, que representa la conciencia absoluta, y Bhairavī, la energía o Shakti. Ella pregunta cómo puede realizarse la realidad última, y Bhairava responde ofreciendo enseñanzas directas para el reconocimiento inmediato de esa conciencia.
Antes que nada, debemos aclarar que Vijñāna Bhairava विज्ञान भैरव significa literalmente «El conocimiento de lo increíble» o «El conocimiento de lo que causa terror». Bhairava (भैरव): Tremendo, terrible, formidable, increíble, lo que causa terror.
La obra no es un tratado filosófico ni ritual. Su rasgo más distintivo es que presenta la liberación como una experiencia posible aquí y ahora, accesible a través de la atención plena y la percepción directa. En lugar de proponer dogmas o sistemas complejos, el texto señala que la conciencia es la base de toda experiencia y que no existe una separación real entre el practicante y lo divino.
El corazón del Vijñāna Bhairava Tantra está en la exposición de ciento doce métodos de contemplación. Estos métodos no deben entenderse como técnicas rígidas, sino como puertas de acceso a la conciencia pura. El texto muestra que cualquier experiencia humana puede convertirse en un medio de despertar, ya sea la respiración, los sentidos, los sonidos, las emociones intensas o los momentos de quietud espontánea. La enseñanza central es que, cuando la atención se vuelve completamente presente, el sentido limitado del yo se disuelve y se revela la conciencia no dual.
Históricamente, el texto se sitúa aproximadamente entre los siglos VII y IX de nuestra era. Influyó profundamente en pensadores posteriores del shivaísmo de Cachemira, como Abhinavagupta, aunque el propio Vijñāna Bhairava se caracteriza por su lenguaje conciso y su enfoque radicalmente práctico. No exige iniciación formal, renuncia al mundo ni prácticas externas elaboradas, lo que lo hace notablemente inclusivo para su época.
En esencia, el Vijñāna Bhairava Tantra enseña que la iluminación no es algo que se alcance en un futuro lejano, sino el reconocimiento de lo que ya está presente en cada instante de experiencia consciente.
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Interpretación del texto
Vayamos ahora con los versos 1 a 7 del Vijñāna Bhairava
Puedes consultar el texto original en este enlace:
Vijñāna Bhairava Tantra
La venerable Diosa dijo:
He escuchado, oh Deva, todo lo que surge del Rudrayāmala (रुद्रयामल), toda la doctrina del Trika, expuesta sin omisiones, distinguiendo la esencia de lo que no lo es.
Históricamente, existió un texto llamado Rudrayāmala Tantra, muy extenso, que fue citado por numerosos autores medievales, incluidos Abhinavagupta y otros maestros de Cachemira. Sin embargo, el texto completo no ha sobrevivido. Solo se conservan fragmentos, citas indirectas y versiones tardías que no coinciden plenamente con el original. Aun así, su autoridad fue tan grande que muchos tantras posteriores se presentan como derivados de él.
En el plano doctrinal, Rudrayāmala representa la enseñanza total, que integra lo ritual, lo metafísico y lo experiencial. El Vijñāna Bhairava Tantra se presenta como una destilación extrema de esa tradición: deja de lado rituales, cosmologías y símbolos complejos, y conserva únicamente la esencia directa del reconocimiento de la conciencia.
Y aun así, oh Señor Supremo, mi duda no se ha disipado. ¿Cuál es realmente, en su verdadera naturaleza, la forma de la Divinidad, que parece estar compuesta por la multitud de sonidos y sus energías?
¿Es Bhairava, en su forma esencial, diferente según las nueve divisiones del sí mismo? ¿O está diferenciado por la triple división de las cabezas? ¿O acaso su naturaleza es la de las tres energías?
¿Es quizá de la naturaleza de nāda y bindu? ¿O se manifiesta como la detención en el medio del creciente lunar? ¿Está establecido en los centros energéticos o más allá de ellos? ¿O su esencia es simplemente la Shakti misma?
¿Es Él la totalidad de lo supremo y lo no supremo, o únicamente lo no supremo? Si fuera solamente lo supremo, entonces su supremacía se vería contradicha.
Pues lo supremo no puede depender de diferencias de sonidos ni de diferencias de cuerpo. La supremacía reside en lo sin partes; y en lo que tiene partes, eso no puede darse.
Concédeme tu gracia, oh Señor, y destruye por completo esta duda mía.
Bhairava es Śiva en su aspecto absoluto, la conciencia infinita y no dual que es al mismo tiempo trascendente y completamente inmanente. No es un “dios” separado del mundo ni del practicante, sino la conciencia misma que conoce, percibe y experimenta. Por eso, en el Vijñāna Bhairava Tantra, Bhairava no es un objeto de adoración externa, sino aquello que debe ser reconocido directamente.
El nombre Bhairava alude etimológicamente a aquello que sostiene, manifiesta y disuelve todo lo que existe. Es el espacio consciente en el que surgen los pensamientos, los sentidos, el tiempo y el yo individual. En este contexto, Bhairava es idéntico al estado de vijñāna, la conciencia despierta, libre de limitaciones.
Cuando la Diosa pregunta “qué es Bhairava”, está preguntando si la realidad última puede definirse por formas, sonidos, energías, centros, divisiones o atributos. La enseñanza implícita es que Bhairava no puede ser reducido a ninguna de esas categorías, aunque todas ellas aparezcan dentro de Él.
En términos prácticos, el texto señala que Bhairava eres tú mismo cuando la atención se libera de las construcciones mentales y descansa en su propia fuente. No es algo que se alcance, sino algo que se reconoce cuando cesa la identificación con lo limitado.
Versos 7-21
Bhairava dijo:
7.
Bien, bien has preguntado, amada;
esto es la esencia del Tantra.
8.
Lo más secreto de lo secreto, ¡oh venerable!,
y aun así te lo revelo:
cualquier forma total que se atribuya a Bhairava,
9.
debe conocerse, oh Diosa, como carente de sustancia,
como una red ilusoria,
como un sueño mágico
o como el espejismo de una ciudad celestial.
10.
Todo ello ha sido descrito únicamente
como objeto de meditación
para los de mente confusa,
entregados al boato de los rituales,
cuyas almas están abatidas por las conceptualizaciones.
11.
En verdad, Bhairava no es el ser de nueve aspectos,
ni un conjunto de sonidos,
ni un dios de tres cabezas,
ni algo compuesto de una triple energía.
12.
No es tampoco hecho de nāda y bindu,
ni un control del semicírculo lunar,
ni algo fragmentado por la secuencia de los chakras,
ni una mera forma de energía.
13.
Para quienes no han despertado,
estas cosas son solo poderosas imágenes intimidatorias;
como dulces que se dan a un niño,
todo ello se expone solo para inducir a la práctica.
14.
Libre de las divisiones de espacio, tiempo y dirección,
sin distinción de aquí o allí,
imposible de señalar con palabras,
inefable en su verdad suprema.
15.
La condición que es gozo
de la experiencia interior de sí misma,
libre del dominio de los conceptos,
plena, colmada en su forma,
esa es Bhairavī, la esencia misma de Bhairava.
16.
Ese cuerpo debe conocerse en verdad
como puro y colmando el universo entero.
En un principio supremo de tal naturaleza,
¿quién adora y quién puede ser satisfecho?
17.
Tal es el estado de Bhairava que se proclama:
ese es el supremo,
y en su forma suprema
es llamado la Diosa suprema.
18.
Así como entre la energía y su poseedor
la no‑diferencia permanece siempre,
por eso, al compartir la misma naturaleza,
la energía suprema es el Sí‑mismo supremo.
19.
La capacidad de quemar no se concibe separada del fuego;
esto es solo un comienzo pedagógico
en el ámbito del conocimiento.
20.
Cuando se entra en el estado de la energía
y se contempla sin división,
entonces se es de la naturaleza de Śiva;
esto es lo que aquí se llama el “rostro shivaíta”.
21.
Así como por la luz de una lámpara
o por los rayos del sol
se conocen las direcciones y las distinciones,
del mismo modo, oh amada,
Śiva es conocido por medio de la Śakti.
El por qué de los espantajos del verso 13
Los “espantajos” son los miedos, y por eso la iconografía tántrica está poblada de figuras iracundas, aterradoras y liminales. En las vías tántricas (śaiva y budista), las imágenes no son decorativas ni simbólicas en sentido débil. Son dispositivos pedagógicos directos, diseñados para operar sobre la psique. Las figuras iracundas, feroces, desnudas, con cráneos, colmillos, fuego, miradas desorbitadas, activan el miedo, la repulsión o la fascinación.
¿Por qué usar esas figuras tan aterradoras?… Porque el miedo es uno de los apegos más profundos (miedo a la disolución del yo, miedo a la pérdida de control, miedo a lo impuro, miedo a la muerte, miedo al deseo). La iconografía hace algo radical, no elimina el miedo, lo presenta de frente.
Las Dākinīs y deidades iracundas son manifestaciones del miedo que nos ayudan al despertar.
Delimitación
En estos versos se delimita con bastante claridad lo que no es la conciencia («cualquier forma es carente de sustancia») y aquí acordémonos de la estrategia neti neti (नेति नेति), que significa «ni esto, ni aquello», el método de autoconocimiento por negación para acercarse a la verdad última (Brahman) eliminando todo lo que no es: el cuerpo, los pensamientos, las emociones, las etiquetas, etc., hasta llegar a la Conciencia pura que subyace a todo, trascendiendo las descripciones limitantes y la mente racional para experimentar el Ser. Entonces, ¿qué no es Bhairava?…:
Pero ¡ojo!! en este caso la negación (neti neti) no es la misma que se usa en en Vedanta clásico. Recordemos que en Vedanta llegamos a Dios mediante la negación (no es el cuerpo, no es el prana, no es la mente…), lo que se llama «vía apofática» en todas las filosofías y religiones (negación de atributos). Aquí lo que se hace es decirnos: «cuando se pare (la respiración) como soporte, no te retires» o «cuando notes la energía fluir, y pare de hacerlo, mantén la atención todavía».
Es decir, insistiendo: se observa todo, pero se sigue observando incluso cuando desaparece. Y ahí está Bhairava.
No es Bhairava aquello que puede definirse como una forma compuesta de sonidos, letras o agrupaciones del lenguaje, ni aquello que se concibe mediante divisiones del sí mismo, como las nueve diferenciaciones o la triplicidad simbólica de las tres cabezas. Tampoco lo es la identificación con las tres energías, ni la reducción a principios sutiles como nāda y bindu, ni las experiencias simbólicas asociadas al creciente lunar o a su detención.
Nāda significa literalmente “sonido”, pero no se trata de un sonido físico. Es la vibración primordial, el primer movimiento de la conciencia cuando pasa del silencio absoluto a la manifestación. Es el sonido interior, previo a las palabras y a los mantras articulados, la pulsación sutil que anuncia que algo va a aparecer. En muchas tradiciones, nāda es el puente entre lo no manifestado y lo manifestado.
Bindu significa “punto” o “gota”. Simboliza la concentración absoluta, el estado en el que toda la multiplicidad está contenida de forma potencial en una unidad indivisa. Es el punto de origen desde el cual se despliega el universo, pero también el punto al que todo puede reabsorberse. En prácticas meditativas, bindu puede experimentarse como un foco de conciencia intensamente concentrado.
Del mismo modo, no es Bhairava aquello que se sitúa en un lugar determinado, como los chakras, ni siquiera la idea de estar más allá de ellos cuando esa noción sigue siendo conceptual. No es Bhairava una forma particular de la Shakti tomada como objeto, ni la definición de lo absoluto como únicamente supremo o no supremo, o como una combinación intelectual de ambos. Tampoco lo es cualquier realidad que dependa de diferencias de sonido, de cuerpo o de estructura, ni aquello que es sakala, es decir, compuesto, articulado o divisible.
Todo esto pertenece al ámbito de lo manifestado y de lo describible. El texto no lo niega ni lo rechaza, pero deja claro que ninguna de esas cosas puede responder a la pregunta por la naturaleza última de Bhairava. Lo que no es Bhairava, según estos versos, es todo aquello que puede ser delimitado, nombrado o estructurado, porque Bhairava es precisamente aquello por lo cual todas esas experiencias y categorías son conocidas, sin estar limitado por ninguna de ellas. O, dicho de otra manera, no es Bhairava si puedes pensar sobre ello.
Versos 21 a 23
La venerable Diosa dijo:
Oh Dios de dioses, portador del tridente, adornado con cráneos, tú que estás libre de dirección, espacio y tiempo, y desprovisto de toda designación o descripción.
¿Cuál es ese estado en el que se reconoce a Bhairava como plenitud colmada? ¿Por medio de qué medios puede alcanzarse su “rostro”, oh Diosa suprema? ¿Cómo puede darse eso?
Explícamelo, Bhairava, de tal manera que yo pueda comprenderlo plenamente y de forma correcta.
Versos 24 a 34
Bhairava dijo:
24.
Cuando el prāṇa asciende y el jīva desciende, el aliento se expresa como visarga, como exhalación suprema. En el lugar donde ambos nacen simultáneamente, al sostener esa plenitud, se establece el estado de plenitud colmada.
25.
Ya sea que el movimiento del aliento se perciba dentro o fuera, cuando cesa la oscilación entre ambos espacios, oh Bhairavī, de ese modo se revela el cuerpo de Bhairava a través de Bhairavī.
26.
Cuando la energía, en forma de aliento, ya desplegada, no avanza ni se repliega, entonces, en el punto medio, por la ausencia total de conceptualización, se manifiesta la naturaleza de Bhairava.
27.
Cuando la respiración está retenida, exhalada o inhalada, al final de cada una de esas fases, aquel que es llamado “el pacífico” se revela como paz mediante la Shakti.
28.
Desde la raíz, como un resplandor semejante a un rayo, de naturaleza cada vez más sutil, que se contemple esa energía afinándose en el extremo del duodécimo punto; allí surge Bhairava.
29.
Al elevarse como un relámpago, atravesando cada centro uno tras otro, gradualmente, hasta ascender tres veces la medida del puño, entonces, al final, acontece el gran despertar.
30.
Cuando se recorre plenamente la secuencia de los doce, diferenciada por las doce sílabas, abandonando una y otra vez los estados burdo, sutil y supremo, al final se es Śiva.
31.
Al llenar rápidamente la coronilla con esa energía y romperla mediante el puente del lanzamiento de las cejas, al volver la mente libre de conceptos, surge la expansión total hacia lo más alto y en todas direcciones.
32.
Meditando los cinco vacíos como mandalas de formas multicolores, semejantes a alas de fuego, al concentrarse en el vacío supremo, se produce la entrada en el corazón.
33.
Siguiendo este mismo proceso, en cualquier lugar donde se dirija la contemplación, ya sea en el vacío, en un muro o en un recipiente sublime, ella se disuelve por sí misma y concede la gracia.
34.
Colocando la mente dentro del cráneo y permaneciendo con los ojos cerrados, mediante la firmeza progresiva de la mente, se percibe el objetivo supremo.
Explicación de los versos 24 a 34
En todos estos versos, Bhairava intenta que el estudioso, el lector, mantenga la atención consciente en el punto de «cese» de distintos procesos o situaciones, incluso cuando el objeto en el que se apoya dicha atención desaparece. Se pide que tengamos la atención puesta en algo sin «contenido».
En el verso 24, el punto no es el ascenso del prāṇa ni el descenso del jīva, sino «el lugar donde ambos nacen a la vez» (utpatti‑dvitaya‑sthāne). Ese “lugar” no es anatómico. Es el instante en el que no se puede decir todavía “inhalo” ni “exhalo”. Es tan breve que, si se intenta observarlo con intención, ya se ha perdido.
ऊर्ध्वे प्राणो ह्यधो जीवो विसर्गात्मा परोच्चरेत्।
उत्पत्तिद्वितयस्थाने भरणाद् भरिता स्थितिः॥ २४॥
ūrdhve prāṇo hyadho jīvo visargātmā paroccaret|
utpattidvitayasthāne bharaṇād bharitā sthitiḥ || 24 ||
O sea, se trata de mantener la atención en ese punto en que no hay «apoyo» (nirvikalpa). No es una atención dirigida y sostenida, sino una disponibilidad atenta, una vigilancia sin intención. Más que “poner la atención ahí”, es no retirarla cuando el movimiento se suspende por sí mismo.
Por ejemplo, pensemos en la respiración: normalmente la atención se engancha al flujo —inhalo, exhalo— o al control. En el punto intermedio no hay nada que seguir. Si la atención está entrenada para hacer, se queda sin objeto y se va. La práctica aquí es no huir de ese vacío momentáneo.
Por eso Bhairava no dice “concentra la mente en el medio”, sino que dice que, cuando la energía no va ni hacia fuera ni hacia dentro, entonces, por la no‑conceptualización, se manifiesta Bhairava. Es condicional, no imperativo.
Y aquí viene algo clave: esos instantes no son solo respiratorios. El mismo “medio” aparece entre dos pensamientos, entre una percepción y otra, entre una emoción que se disuelve y la siguiente que aún no ha surgido. Los versos 24 a 27 usan la respiración porque es clara, pero el principio es universal, lo podemos ver en el resto de los versos.
¿Y dónde se puede aplicar nirvikalpa además de la respiración?
Los versos 28 a 34 nos indican «otros puntos de práctica» aparte de la respiración. ¡Ojo…!! ¡Estamos hablando de medios muy sutiles y difíciles de practicar…!! Veamos qué nos ofrece:
A partir del verso 28 el texto se concentra en el movimiento de la energía sutil por la espalda, el cuerpo en general y nos dice que por los doce «puntos energéticos». Y nos habla del vacío, haciéndonos referencia a la desaparición del «objeto» (la sensación sutil de la energía recorriendo el cuerpo y fijándose en los puntos). Hay que hacer notar que, aunque es Trika, y es tántrico, el texto no habla estricitamente de «cakras» sino que usa el lenguaje energético como un soporte provisional, no como una ontología fija.
